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El avión presidencial: La decisión de una mala compra

Por: enero 18, 2013 Sin comentarios

Foto: Cortesía

México, D.F.- El Boeing 787  ha sido el primer avión en optar por materiales compuestos como el plástico, más resistentes y ligeros que el aluminio, menos instrumentos hidráulicos y más componentes eléctricos, lo que le permite ahorrar un 20% de combustible y volar hasta 15 mil 200 kilómetros sin escalas, suficiente para enlazar Tokio y Nueva York.

La compra del avión presidencial TP 01, construido en 1987, quedó oficializada como uno de los proyectos de inversión de la Defensa Nacional para el 2013, bajo el nombre de “Adquisición de una Aeronave de Transporte Estratégico para uso Presidencial y del Estado Mayor”.

En términos generales, los aviones no tienen una vida limitada, por ejemplo están los cientos de DC-3 que todavía vuelan a pesar de que el primero de ellos voló hace más de 70 años, o el bombardero B-52 que se tiene programado retirar dentro de 50 años aprox., lo que determina en si la vida útil de los aviones son los costos, por ejemplo, la mayoría de las aerolíneas de EEUU retiraron sus B-727 a raíz de el alto consumo de combustible y de mantenimiento que representaban, ya que existen aviones en el mercado con un menor consumo.

Pese a que siempre se dijo que las turbulencias y los rayos no pueden hacer daño alguno a un avión, algunos los mencionan como posibles causas de esta caída. Cada vez que toca enfrentar turbulencias muy violentas o volar dentro de tormentas eléctricas, los viajeros siempre encontramos consuelo en ese axioma de que “son desagradables pero inofensivas”.

Cabe mencionar que las fallas mecánicas son un riesgo para que los aviones puedan tener un accidente, en ocasiones por muy mínima que sea el desperfecto es suficiente para ocasionar un grave accidente.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) anunció que tiene pactada la compra de un avión Boeing 787 Dreamliner para transportar al Presidente Enrique Peña Nieto.

Esta aeronave ha presentado fallas a nivel mundial y autoridades de diferentes países decidieron suspender los vuelos con este tipo de avión.

La aerolínea LAN, de Chile, suspendió sus tres aviones, en tanto que Air India busca mantener en tierra seis unidades. La aerolínea estatal Air India suspendió hoy los vuelos de sus aviones Boeing 787 Dreamliner, sumándose a Japón, Estados Unidos y Europa en tomar esta medida debido a fallas potencialmente fatales en la batería del avión.

“Air India detuvo hoy temporalmente las operaciones de sus aviones Boeing 787 Dreamliner hasta que la Dirección General de Aviación Civil (DGAV) autorice la reanudación de los vuelos”, informó la aerolínea en un comunicado, divulgado por el diario The Times of India. La decisión de India fue tomada después de que Boeing, el mayor fabricante de aviones en Estados Unidos, recomendó cesar los vuelos del modelo 787, en espera de las respuestas a numerosas averías sufridas en los últimos 10 días.

La decisión de las aerolíneas japonesas y de la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) de mantener en tierra ese modelo de avión, seguida hoy también por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) ,  se presentó después de un aterrizaje de emergencia en Japón el miércoles por la madrugada.

Esto llevó a las aerolíneas niponas  ANA y Japan Airlines a suspender temporalmente los vuelos con sus Boeing 787, en espera de la amplia revisión de los sistemas de seguridad de esos aparatos y mientras se investigan las baterías del avión, aparentemente relacionadas con varios incendios recientes.

India, Estados Unidos, Japón y Europa han suspendido los vuelos del Boeing 787 por primera vez desde 1979, cuando una medida similar fue aplicada a los DC-10 de la McDonnell Douglas tras un mortal accidente en la ciudad estadunidense de Chicago.

La AESA determinó que las aerolíneas deberán demostrar que las baterías de iones de litio son seguras antes de poder reanudar las corridas.

El uso de una nueva tecnología de baterías está entre las características para reducir costos del 787, que Boeing dice consume un 20% menos de combustible en comparación con los aviones de la competencia que utilizan tecnología más antigua. Estas baterías se pueden incendiar si son sobrecargadas y, una vez en llamas, son difíciles de apagar debido a que los químicos producen oxígeno, dijo Mike Sinnett, el jefe de ingenieros de Boeing para el 787.

Pese a esto, la Secretaría de la Defensa Nacional informó ayer que se mantiene firme la adquisición de un Boeing 787 Dreamliner para ser usado como avión presidencial y agregó que se tiene un contrato firmado por lo que la cancelación podría resultar en responsabilidades legales.

La Sedena detalla que el costo del avión se divide de la siguiente forma: avión y equipo con un costo estimado del flujo amortizado del valor actual del avión (637.1 mdp) y equipo (560.7 mdp). El horizonte del arrendamiento por 15 años considera pagos anuales promedio de 45 mdp en operación y mantenimiento, más pagos anuales de arrendamiento entre 4.6 mdp y 451.4 mdp.

El nuevo avión presidencial costará a México más de 7,500 mdp dólares, el doble del costo comercial del avión a adquirir;  el “Air Force 1”, del gobierno estadounidense, cuesta  más de 3,500 mdp, incluso es más caro que el avión del Sultán de Brunei, valuado en 4,500 mdp, teniendo un costo normal de 2,500 mdp.

Cuando se anunció la compra de la aeronave, funcionarios mexicanos dijeron que la decisión de comprar el Boeing 787 se tomó después de una amplia reflexión acerca de la seguridad, tecnología y comodidad que ofrece la aeronave.  Advirtieron que la adquisición “no se trata solamente de un asunto de comodidad, sino de seguridad, porque este avión será una fortaleza aérea, un ‘búnker’ para el presidente”.

Por su parte, en el programa “En los Tiempos de la Radio” que conduce el periodista Oscar Mario Beteta, Raymundo Riva Palacio consideró que los tres años que hay hasta la fecha de entrega del nuevo avión presidencial mexicano, en el 2015, es tiempo suficiente para que Boeing detecte y corrija las fallas que hasta la fecha se han presentado en los “Dreamliner”.

A través de su cuenta de Twitter, el político tabasqueño Andrés Manuel López Obrador escribió: “las fallas de origen del avión que compró el presidente Enrique Peña Nieto, permiten cancelar la operación de inmediato y ahorrar 6 mil 300 millones. “No al despilfarro”.

Por otra parte, durante una mesa política en Noticias MVS, Denise Dresser y Lorenzo Meyer cuestionaron el lunes pasado las razones de la compra de este avión presidencial.

Si la adquisición del avión no obedeciera a una cuestión de seguridad, “no hace más que revelar la visión patrimonialista que la clase política tiene sobre el dinero público”, señaló Dresser.

“Si es la seguridad, mal estamos; si estamos bien en seguridad ¿para qué queremos ese avión? Cualquiera de las dos (opciones) requiere una explicación a fondo”, concluyó Meyer.

En ese aspecto, el recién nombrado Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, solicitó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, más información respecto a por qué se está desechando el actual transporte, “cuáles son las razones y por qué esa compra y nos debe explicar si no hay otras oportunidades de adquisición de aviones de un costo menor y más compatible con la necesidad económica de nuestro país”, indicó.

La compañía Boeing expresó en un comunicado que confía en que el 787 es seguro y que respaldaba la integridad del avión, sin embargo, sus acciones en la bolsa de Nueva York cayeron  3.38%, cuando se conoció la decisión de la FAA. En las operaciones electrónicas posteriores el gigante aeronáutico perdió cerca de 2% adicional.

Con información de agencias.

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