BREAKING NEWS
#Noticiales


Cristian Grey y sus cincuenta sombras

Por: Noviembre 28, 2012 Sin comentarios

¿Quién de ustedes ha leído la trilogía de #50sombras? ¿Quién de los que ha leído ha fantaseado con los relatos? ¿Quién al fantasear se ha tocado y conseguido un orgasmo?

Debo confesar que yo puedo responder en todos los casos que YO. Recuerdo que una amiga me recomendó el libro y el volumen uno, lo terminé en una semana, todas las noches me tocaba hasta morder mi almohada. Era demasiada excitación la que sentía cuando la autora E.L. James relataba como la diosa que habitaba el interior de Anastasia se excitaba con los detalles y la astucia del Señor Grey.

También debo confesar que a mis amantes les hablaba de usted y les denominaba Señor, jugaba con la misma retórica del libro, me sentía una sumisa y ME GUSTABA el papel de sumisa. Estaba dispuesta a sacrificar mi libertad a cambio de gritos enloquecidos y estremecimiento corporal. Me frustré en un par de ocasiones, mis amantes no eran tan mágicos con las manos como me hacía suponer E.L. James lo era el Señor Grey, ni tenían los millones para regalarme coches o llevarme de paseo en helicóptero, mucho menos estaban obsesionados con mis alimentos alimenticios ni me regalaba un bikini de $50mil pesos.

Seguí con los otros volúmenes, mi excitación se calmó y ya no me tocaba intensamente ni les pedía a mis amantes golpes acompañados de caricias. Pero a cada momento me daba cuenta que más personas lo leían. De hecho en Playa del Carmen me encontré a más de 5 señoras con el libro (en diferentes idiomas) y en el aeropuerto a más 7 ¡Impresionante! No puedo decir si todas eran mujeres satisfechas sexualmente o necesitadas de sexo, pero en todas había una mirada de emoción en cada página y era imposible interrumpirlas en su lectura. [¡Tampoco les olí las manos para saber si todas se tocaban como yo!]

Sin embargo, qué pasa con un libro como éste: GENERA INSATISFACCIÓN CON EL SEXO REAL. Anastasia soportaba al Señor Grey en sus actos un poco sados, pero con la condición enferma de curarlo (al final se puede deducir que … quizá… si lo cura). ¿Y cuántas de nosotras no hemos aceptado un amante con condiciones difíciles y pretendemos salvarlo? ¿Cuántas veces hemos sido más psicólogas que amantes? Y claro ver el caso de Anastasia Steele nos hace creer que aceptar a nuestro enfermo podría ser tan benéfico como en su caso.

También nos hace creer que el sexo depende de la experiencia de uno de los involucrados, porque de hecho su primera vez nos hace envidiarla, pero eso tampoco es cierto. El buen sexo es trabajo de ambos, es una entrega, es un esfuerzo de pareja (o trío), pero no depende de uno solo. Es decir, si no tenemos buen sexo no es culpa de no tener al Señor Grey en la cama, sino que no nos estamos esforzando lo suficiente.

Se nota que es un libro de mujeres para mujeres. ¿Qué pasaría si un hombre lo leyera? Creo que su respuesta sería obvia: a las mujeres les importa el dinero, el sexo y no qué cuerdo sea, así que puedo seguir siendo el patán que quiero. Pero eso sí… les recomendaría lo leyeran para al menos entender qué otras zonas tocar o cómo jugar con el cuerpo de sus féminas, y no sólo tener como referencia la pornografía.

¿Quieres leer más? Visita www.mividaenmoteles.com

Relacionados

Despierta tu #sexo sentido ¡Ya!

Todos hacemos cosas para llamar la atención consciente o inconscientemente, ya sea vestirnos de algún color, arreglarse el cabello de algún modo. ...